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Esteban Guida: “Recurrir al FMI como último recurso no está dando resultados”

Entrevista a Esteban Guida en el diario Mirador Provincial

Les compartimos la entrevista que el periodista Ignacio Negri le realizó a nuestro analista económico Esteban Guida, para el diario Mirador Provincial, que se distribuye en toda la provincia de Santa Fe.

Otra vez la económica está en el centro de la escena. El pasado miércoles el presidente Mauricio Macri intentó llevar calma a los mercados anunciando el adelanto del crédito del FMI y genero el efecto contrario. Este jueves sucedió la mismo, pero el interlocutor fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Después de una improvisada conferencia de prensa, lejos de tranquilizar, agitó a un más generando un tembladeral que llevo al dólar a vivir “la crisis de los 40”. Todo es incertidumbre y el escenario cambia minuto a minuto. El Lic. en Ciencias Económicas y presidente de la Fundación Libres del Sur, habló con Mirador Provincial sobre la disparada del dólar, el equipo económico del gobierno y lo que puede llegar a pasar de cara a fin de año.

 

¿Por qué está subiendo tanto el dólar?

La suba se debe a que la demanda de dólares supera la oferta disponible. Este comportamiento de compra masiva (a pesar de la devaluación que ya tuvo la moneda) sucede porque crece la expectativa de que el tipo de cambio (el precio del dólar) va a seguir subiendo en lo pronto. Se trata de una actitud racional desde el punto de vista económico que pueden ejecutar aquellos que tienen recursos suficientes para especular con esta suba. La divisa es un bien estratégico que escasea en el país, cuestión que resulta una debilidad estructural producto de la imposición de un modelo económico basado en la producción primaria y la renta financiera, que no genera la cantidad suficiente de dólares para lograr un desarrollo armónico y socialmente justo. Se trata de un problema que ya existía en el 2015, pero que el gobierno de Cambiemos agudizó gravemente porque liberalizó el acceso a la divisa y lo financió imprudentemente con endeudamiento público externo.

 

¿Qué condimento extra tiene que se dispare la divisa justamente después de que el presidente intente llevar calma al mercado con su anuncio?

La desconfianza en la capacidad que tiene el gobierno de controlar esta corrida cambiaria crece día a día. Lo cierto es que hasta aquí, el gabinete económico sólo ha intentado patear el problema para adelante, buscando un acuerdo con el FMI para volver al crédito externo que le permita financiar el desequilibrio monetario y cambiario. Pero la realidad muestra que recurrir al FMI como último recurso del gobierno, no está dando resultados. El anuncio fue un grave error político y económico, atribuible solamente al desconcierto que manifiesta el gobierno nacional; en medio de tanta desconfianza, jugar al propio presidente para no anunciar ninguna medida concreta, sino la petición de más financiamiento, es confirmar que los dólares no alcanzan y convalidar el creciente riesgo de insolvencia. Lo paradójico del caso es que quienes están ejerciendo mayor presión con la compra de dólares son los sectores sociales y económicos que apoyaron y sostienen al gobierno de Mauricio Macri.

 

¿Por qué sucede eso?

No es algo no tan extraño teniendo en cuenta que el basamento filosófico de Cambiemos ha sido la maximización del beneficio personal.

 

¿Qué consecuencias tiene haberle pedido el adelanto al FMI?

Como se dijo, pedir un adelanto significa que la receta del FMI no ha funcionado, o lo que es parecido, que el plan y su salvataje estaban equivocados. De todas formas, al fondo le interesa que la Argentina cumpla con sus compromisos de deuda, por lo que aprovechará cualquier zozobra interna o debilidad política para exigir más ajuste y recesión; como señala la historia, las crisis domésticas habilitan nuevos y grandes negocios para los intereses foráneos. De ahí que no sería descabellado escuchar propuestas de medidas como las que el fondo apoyó en el año 2001, semanas antes del colapso. Tengamos en cuenta que Grecia lleva 8 años de ajuste, por lo que, del FMI, sólo se puede esperar mayores exigencias para reducir el ingreso nacional y el consumo de divisas.

 

Muchos especialistas, incluso afines al gobierno, sugieren la necesidad de un nuevo ministro de economía. ¿Ud qué opina?

Un nuevo ministro sería sólo otro cambio superficial, de maquillaje. El problema no es de figuritas, sino de modelo económico; en otras palabras, de economía política. Pensar que un cambio de gabinete puede arreglar algo, es creer que el modelo es el correcto, y que sólo hay un problema de impericia en su ejecución. Es la misma crítica que hicieron algunos economistas en el 2002, luego del colapso de la convertibilidad, los mismos que apoyaron la idea de convocar a un grupo de economistas extranjeros para que vengan a conducir la economía nacional. Pero hoy, los agentes económicos y los argentinos en general, tienen mucha más información sobre la realidad (además de la experiencia histórica) y están más cerca de saber por dónde viene la cosa. Ya no hay margen para seguir errando el diagnóstico.

Por lo que afirma pareciera que estamos más en presencia de una crisis política que económica

La crisis de la que estamos hablando se explica desde la economía, pero es el resultado de un problema político. Por político no me refiero simplemente a la necesidad de un cambio de gobierno, sino a un cambio en las relaciones de poder, para que no sean siempre los mismos pocos que disfrutan de la fiesta y que el resto terminan pagando con su pobreza. No se trata de unos contra otros, simplemente de que no haya más oprimidos y explotados, y que los recursos disponibles y a crear, sirvan a las satisfacciones de las necesidades materiales y espirituales de todos los que habiten suelo argentino, empezando por los ancianos y los niños, por ser los más humildes y necesitados. En el ADN argentino hay dos valores clave que siempre buscan emerger a pesar de la oposición que ejercen los intereses y las ideologías foráneas: estos son la armonía y la dignidad; no habrá salida sustentable para el país rechazando estos elementos.

 

¿Cómo va a repercutir esta megadevaluación en el bolsillo de la gente? ¿Qué rubros son los más afectados?

En primer lugar, los argentinos estamos siendo cada vez más pobres con respecto al resto del mundo. Con la devaluación, la riqueza que generamos, compra menos bienes en el exterior, así como también, nuestros bienes son más baratos para el extranjero; por ello, vamos a tener que trabajar más, para comprar los bienes y servicios que no producimos. En el plano doméstico, la devaluación se traducirá inexorablemente en una suba de precios internos, sea porque consumimos bienes importados (energía, tecnología, químicos, etc.), o porque los producidos localmente incorporan una gran cantidad de insumos extranjeros ahora más caros en pesos (automotores, línea blanca, etc.). Pero no hay que descuidar también que al tener una importante participación de empresas extranjeras en rubros de producción nacional, la devaluación las lleva a aumentar precios para mantener sus márgenes de ganancias en dólares. Esta es otra debilidad estructural de la Argentina que se comenta poco, pero que tiene gran influencia en la formación de precios de la economía, incluso de productos de consumo masivo.

 

¿Cómo vamos a llegar a fin de año? ¿Se espera un diciembre complejo?

El panorama es muy complejo hoy. Con la incertidumbre que hay y el desconcierto del gobierno, es muy difícil hacer pronósticos numéricos aunque sean para dentro de un mes. Si bien es cierto que hay mucha expectativa en la buena cosecha de trigo que pueda lograrse en esta campaña, también hay que tener en cuenta que noviembre y diciembre son los meses con mayores vencimientos de deuda que tienen la administración central. Si además los exportadores no tienen ninguna obligación de liquidar las divisas en el país (normativa eliminada por este gobierno) la incógnita acerca de cómo cerrará el país su desbalance externo copa la escena económica. Ya ni siquiera es la brecha fiscal; si el gobierno no cambia el modelo económico, ni tampoco logra nuevo financiamiento externo, el riesgo de default puede crecer más rápidamente, y precipitar un colapso. Lejos de ser esta una opinión, esto es lo que están manifestando los mercados hoy en día.

 

¿Se puede entrar en cesación de pagos?

El riesgo existe y crece. Aunque el nivel de reservas aparenta ser elevado, si a la Argentina no le renuevan los vencimientos de deuda, o no le dan nuevos créditos para financiar sus intereses y el déficit externo (que persiste a pesar de la devaluación y caída del PBI), el riesgo de insolvencia se acrecienta. La suba del riesgo país es una muestra objetiva de que eso ya está ocurriendo.

 

 ¿Podemos volver a medidas que ya se han tomado como cepo o regulación de la moneda de cambio?

A pesar de lo mal catalogadas que están estas medidas, sería lógico que se instaurara algún tipo de control cambiario que apunte a frenar la fuga de divisas. Resulta difícil pensar que el gobierno de Macri quiera avanzar en este sentido, siendo que le ha dado las riendas de la economía al FMI, y se encuentra negociando con los principales fondos especulativos del mundo. Lo que ha permitido el fondo es una especie de “cepo” vía precio; es decir, accede al dólar sólo aquel que tenga suficiente dinero excedente para comprarlo. De todas formas, el control cambiario no es suficiente como medida para reestablecer el equilibrio externo. Hace falta que asimismo se impulse un programa económico tendiente a priorizar el interés nacional, incentivar la producción exportable del país, y reactivar el mercado doméstico mediante la promoción de trabajo digno que permita a todos los argentinos hacer un aporte productivo a la generación de riqueza nacional, y recibir por ello lo necesario para una vida digna (alimento, vestido, vivienda, salud, educación, esparcimiento, cultura y participación política). No hay receta salvadora, ni medida mágica; tal vez sea momento de seguirlo a Trump y decir: “primero Argentina”.

 

BIO

 

  • Licenciado en Ciencias Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario.
  • Master en Economía del Desarrollo y la Cooperación Internacional por la Facoltá di Economía, Universitá degli Studi di Roma Tor Vergata, Italia.
  • Master en Economía y Finanzas Internacionales por la misma facultad. Cuenta, asimismo, con un Posgrado en Ambiente, Economía y Sociedad de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).


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