Informe sobre Deuda argentina: Conceptos y Aclaraciones

La Fundación Pueblos del Sur elaboró un informe sobre la situación actual de la deuda pública argentina, que presenta los conceptos, evolución y composición de la misma.

 

INFORME SOBRE DEUDA PÚBLICA ARGENTINA

Conceptos y Aclaraciones

Agosto de 2014

 

Introducción

Debido al conflicto que enfrenta la República Argentina con los llamados “fondos buitre”, el tema de la deuda pública ha dado lugar a todo tipo de comentarios y especulaciones, colocándolo en el centro del debate económico.

En un contexto donde la Argentina está negociando una salida soberana al conflicto desencadenado a partir de una decisión de la justicia norteamericana, resulta importante despejar dudas y aclarar conceptos que, utilizados fuera de lugar, pueden generar confusión acerca de la posición unánime que tiene que tener el pueblo argentino sobre estos temas, ya que superan ampliamente las cuestiones de la coyuntura mediática. Si bien la opinión y participación es libre, es necesario partir de conceptos y definiciones comunes para evitar posiciones viciadas (o malintencionadas).

 

Conceptos y definiciones

En efecto, cuando se habla de Deuda, debe tenerse en cuenta que hay distintas formas de clasificarla. En primer lugar, la deuda que tienen los residentes de un país puede ser Pública (aquella contraída por el Estado en sus distintos niveles) o Privada (deuda contraída por particulares, personas físicas o jurídicas; o sea, que no son de la administración pública). El presente informe se abocará a la deuda pública.

A continuación, se aclaran los conceptos y guarismos de las principales clasificaciones de Deuda.

Deuda Pública Bruta:

Es el total de deuda pública nacional, ya sea en manos de residentes del país, como de extranjeros; es decir, la deuda en manos de agencias del sector público nacional, agencias multilaterales y bilaterales de crédito, agencias de gobiernos extranjeros y sector privado. Según datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Economía de la Nación, la Deuda Pública Bruta, al 30 de septiembre de 2013, ascendía a U$S 201.009 millones, lo que equivalía al 45,6% del Producto Bruto Interno (PBI).

Deuda Pública Neta:

Si a la Deuda Pública Bruta se le resta la que está en manos de las agencias del sector público nacional, hablaríamos de. Según datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Economía de la Nación, la Deuda Pública Neta, al 30 de septiembre de 2013, era de U$S 79.324 millones y equivalía a 17,9% del PBI estimado.

 

La Deuda Pública también puede clasificarse en Deuda Interna y Deuda Externa, cuestión de relevancia a la hora de hablar de independencia económica y capacidad de decidir soberanamente.

Deuda Externa Total:

Es la contraída con residentes del exterior, y tal como se clasificó anteriormente respecto a la deuda en general, la Deuda Externa puede ser pública o privada, según haya sido contraía por el Estado (en sus distintos niveles) como por los agentes privados, respectivamente. Según los datos del Balance de Pagos que publica el Ministerio de Economía de la Nación, la Deuda Externa Bruta Total (incluye tanto la deuda pública como la privada) se estimó en U$S 137.810 millones a fines de marzo de 2014.

Deuda Pública Externa Total:

Es la deuda que el Estado tiene con residentes del exterior. Según los datos del Balance de Pagos del primer trimestre de 2014, la deuda externa del sector público no financiero y BCRA estimada fue de U$S 69.423 millones.

Deuda Pública Externa en manos de privados:

Es la deuda de la Nación con residentes del exterior y que no se encuentra en manos de organismos multilaterales o agencias de gobiernos extranjeros. Según datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Economía de la Nación, la Deuda Pública Externa en manos de privados al 30 de septiembre de 2013 era de aproximadamente U$S 35.000 millones, equivalente al 7,5% del PBI (estimado).

 

Composición y evolución de la Deuda Pública

En cuanto a la composición de la Deuda Pública por instrumentos, los títulos públicos (tanto en moneda nacional como extranjera) constituyen el principal instrumento, ya que explican un 67% del total de la Deuda Pública Bruta. El 33% restante corresponde a distintos tipos de préstamos.

En la siguiente tabla se puede observar el detalle de la composición de Deuda Pública Bruta por instrumentos, según datos proporcionados por el Ministerio de Economía, al 30 de septiembre de 2013. En el Gráfico 1, además, se presenta en porcentaje los principales rubros que hacen a la Deuda Pública Bruta.

Composición de Deuda Pública Bruta al 30 de septiembre de 2013 (en millones de U$S)

tabla deuda publica(*) El monto de deuda con Club de París no tiene en cuenta el acuerdo realizado en mayo de 2014, ya que los datos son a septiembre de 2013. Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía.

Gráfico 1. Composición de Deuda Pública Bruta, por instrumento (en millones de U$S)

gráfico 1

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía.

Adicionalmente, en el siguiente gráfico puede observarse el detalle de composición de la deuda por préstamos. En este sentido, cabe destacar la importancia de los adelantos transitorios del Banco Central de la República Argentina y de los préstamos de organismos internacionales, ya que explican el 43,5% y 30,7% del total de préstamos (y el 13% y 9% de la Deuda Pública Bruta), respectivamente.

Gráfico 2: Detalle de préstamos al 30 de septiembre de 2013 (en millones de U$S)

gráfico 2

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía.

En cuanto a la evolución de la Deuda, es importante destacar que tanto la Deuda Pública Bruta como la Neta han experimentado una pronunciada disminución respecto del PBI durante el período en estudio, resultado de la denominada política de desendeudamiento; este aspecto se observa claramente en el siguiente gráfico.

Gráfico 3: Deuda Pública Bruta y Neta (en % del PBI)

gráfico 3

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia, en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación.

En efecto, la Deuda Pública Bruta como porcentaje del PBI ha disminuido de 166% en el año 2002, a 45,6% en el tercer trimestre de 2013. Pero más notable es la caída experimentada por la Deuda Pública Neta, que pasó de significar el 163,9% del PBI, a 17,9% en 2013.

Esta disminución más pronunciada explica el cambio en la composición de la deuda pública, que fue sustituyendo a los préstamos privados y de organismos internacionales de crédito, por endeudamiento con agencias del Estado. Esto es obvio, teniendo en cuenta las restricciones que enfrentó el país para acceder al mercado mundial de capitales, pero también confirma la autonomía que tuvo la Argentina para afrontar los desafíos del crecimiento económico registrado en los últimos 10 años, y la política activa y contra-cíclica que permitió superar las crisis internacionales, todo ello con indicadores que reflejan mayor inclusión social y reducción del desempleo.

Es interesante observar las dos grandes disminuciones que se dieron en el ratio Deuda Pública Neta/PBI: en el 2005 y 2008. La primera se explica por el impacto del canje de deuda pública externa en manos de privados, el cual permitió una disminución de 122,9% al 67,4%. La segunda tiene que ver con la estatización de las AFJP, que poseían gran parte de sus activos en títulos públicos, los que pasaron a manos de agencias del Estado, permitiendo una reducción de la Deuda Pública Neta, que pasó de representar el 46,1% del PBI al 28,8%.

En el siguiente gráfico se observa que los organismos públicos son los mayores acreedores del Estado Nacional, es decir, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el Fondo de Garantía Sustentable de la ANSES (FGS) y el Banco de la Nación Argentina (BNA), y otros organismos nacionales, que en total poseen el 60,5% de la deuda pública nacional (a septiembre de 2013).

Gráfico 4: Composición de la Deuda Pública Bruta por acreedores (en millones de U$S)

gráfico 4

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia, en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación.

Este dato es crucial para comprender el efecto de la política de desendeudamiento, que se basó en alinear los compromisos financieros con la verdadera capacidad de pago del país, priorizando el pago de compromisos externos para proteger la soberanía de decisión.

En este marco, se realizó en el año 2005 el primer canje voluntario de la deuda en default, en el que se ofrecía cambiar los títulos defaulteados por otros, aceptando una quita importante en el capital, compensada por una serie de alternativas de repago e interés. El éxito de la operación permitió renegociar cerca de USD81.800 millones, logrando una adhesión del 76,15% de los tenedores privados.

Continuando con esta política de desendeudamiento y decisión política autónoma, en enero de 2006 Argentina canceló su deuda con el FMI, concretando un pago anticipado de USD9.810 millones. El motivo principal de esta cancelación fue la independencia en materia de política económica respecto al Fondo Monetario Internacional, que había condicionado históricamente a los gobiernos argentinos, así como al resto de los países que desde los años ’80 enfrentaron problemas de repago de su deuda externa.

Con la intención de avanzar con la reestructuración de la deuda y la solución de los conflictos jurídicos derivados del default, en el año 2010 se lanzó de forma oficial un nuevo canje de deuda para acreedores externos privados. Este segundo canje significó un notable éxito para el país, ya que permitió ordenar el 92,4% de su deuda (sumados los canjes de 2005 y 2010). A pesar de que todavía quedaba un 7,6% de la deuda sin resolución, la mayoritaria adhesión voluntaria significó una muestra de confianza a la propuesta de repago, que la Argentina respetó puntualmente de ahí en adelante.

Dentro de este proceso se enmarca, también, el acuerdo con el Club de París que se llevó a cabo en mayo de 2014, donde se acordó con un plan de pago de 5 años cancelar la deuda que tenía el país con los integrantes de dicho foro, y que había entrado en default en el 2001. Esta gestión, sumada al intento de resolver el litigio con los fondos buitre y al pago a Repsol por el 51% de las acciones de YPF, muestra una línea de acción coherente con la decisión política de solucionar conflictos con los acreedores internacionales.

En el siguiente gráfico se puede apreciar la tendencia decreciente tanto de la Deuda Pública Neta como de la Deuda Pública Externa, desde el año 2002 hasta el 2013. Medida en porcentaje del PIB, la Deuda Pública Externa pasó de 95,3% en 2002, a 13,2% en 2013, con una disminución importante debida a los canjes de deuda de 2005 y 2010 y a los distintos pagos que se han realizado a los organismos internacionales, en el marco de la política de desendeudamiento.

gráfico 5

Fuente: Informe Deuda Pública, Ministerio de Economía de la Nación.

Es interesante observar también el comportamiento de la Deuda Pública Externa en términos nominales, como se puede apreciar en el siguiente gráfico. Es notable la caída que se produce en el segundo trimestre del año 2005, cuando la Deuda Pública Externa disminuye de U$S 110.100 millones a U$S 59.700 millones, producto del canje de deuda pública en manos de privados, significando una reducción de más de U$S50.000 millones.

Gráfico 6: Deuda Pública Bruta y Deuda Pública Externa (en millones de U$S)

gráfico 6

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación.

Aunque en términos nominales la Deuda Pública Bruta registra una tendencia creciente a partir del año 2005, cabe aclarar que la mayor parte de dicha deuda corresponde a deuda en manos de agencias del Estado, permitiendo una mayor soberanía en cuanto a la aplicación de políticas económicas. Además, debido al crecimiento económico registrado en estos años, la relación Deuda Pública Bruta/PBI ha experimentado una marcada disminución (ver Gráfico 3).

En cuanto a la Deuda Pública Externa, la caída ha sido tanto en términos nominales como en relación al PBI. En este sentido, es interesante analizar no sólo la Deuda Pública Externa, sino la Deuda Externa Total (pública y privada), como relación al PBI. Este cociente se redujo significativamente a partir de 2005, con el canje de la deuda pública, pasando de aproximadamente 90% a 51% a fines de ese año, según se informa en el Balance de Pagos del primer trimestre de 2014. El posterior crecimiento del PIB, acompañado por las políticas de desendeudamiento externo, continuó reduciendo dicha relación hasta ubicarla en el 23% en el cuarto trimestre de 2013.

Asimismo, otro indicador que ayuda a interpretar la evolución de la deuda externa es la cantidad de años de exportaciones necesarios para pagar la deuda externa total. Con el canje del 2005, la Deuda Externa Total se redujo significativamente, pasando de representar 4,7 años de exportaciones a 3,2 años. El coeficiente se ha reducido aún más en los períodos siguientes, debido al fuerte crecimiento de las exportaciones y al bajo crecimiento de la deuda externa total. En la actualidad, la deuda externa total representa 21 meses de exportaciones (según lo indica el Balance de Pagos del primer trimestre 2014).

Finalmente, el siguiente gráfico muestra la evolución de la Deuda Pública Externa como porcentaje de las Exportaciones, mostrando nuevamente una importante disminución en el período de estudio, pasando de representar un 330,6% en el año 2002 a un 60,9% en el tercer trimestre de 2013 (según los datos del Ministerio de Economía).

Gráfico 7: Deuda Pública Externa como % de las Exportaciones

gráfico 7

Fuente: Elaboración propia, en base a datos de Deuda Pública, Ministerio de Economía de la Nación. (A partir de 2005 el cálculo no incluye a la deuda no presentada al canje.)

Si se toma la deuda externa garantizada del sector público no financiero, se necesitarían 9 meses de exportaciones para cancelarla, según datos del Balance de Pagos del primer trimestre de 2013. Esto significa que sólo con las exportaciones de menos de 1 año podrían cancelarse todas las obligaciones de Deuda Pública contraída con residentes del exterior.

 

Conclusiones

El presente informe analiza la deuda pública argentina, utilizando datos oficiales del Ministerio de Economía de la Nación, al 30 de septiembre de 2013, y del INDEC, al 31 de marzo de 2014. El mismo sirve a los fines de aportar información sobre la composición de la deuda pública y el desendeudamiento externo de la Argentina durante los últimos años.

Una de las conclusiones centrales del análisis es que la Argentina ha mejorado su posición de deuda pública en términos de soberanía y sustentabilidad, ya que cambió la composición de deuda, aumentando el autofinanciamiento (o sea, reduciendo la participación de organismos internacionales y prestamistas privados extranjeros) y logró mejorar la capacidad de pago de la deuda externa, ya sea como porcentaje del PBI o de las exportaciones.

Este hecho le da a la Nación Argentina un mayor margen de soberanía en materia política y económica, que redunda en la aplicación de políticas estratégicas (energéticas, monetarias, fiscales de ingresos, etc.) fundamentales para un desarrollo sustentable con justicia y equidad.

En este sentido, y como resultado de lo anterior, la deuda pública en manos de agencias del Estado ha ganado participación respecto del total, lo que acota notablemente cualquier riesgo de default externo (por la posibilidad de refinanciar internamente esta deuda). Además, la importante disminución de la deuda externa permite relajar la necesidad de divisas para hacer frente a los compromisos externos y reducir el estrangulamiento externo tradicional de la economía argentina.

Cabe destacar que la disminución de la deuda pública externa permite una reducción del pago en concepto de intereses de deuda (que en otros momentos significó una gran proporción del gasto público), posibilitando que una mayor parte del gasto público pueda destinarse a cubrir las necesidades internas del país.

Puntualmente, la disminución de la deuda con organismos internacionales ha permitido ganar independencia en materia de política económica (política de ingresos, promoción industrial, etc.), que en otros años ha estado condicionada por aquellos, tal como lo refleja la historia económica del país.

En definitiva, y más allá de que la deuda pública sigue siendo un gran compromiso en materia de afectación de recursos, los argentinos hemos mejorado nuestra perspectiva de sustentabilidad económica afrontando las obligaciones contraídas históricamente, con recursos propios, sin impedir el crecimiento económico y la inclusión social.

 

Puede acceder a la versión .pdf clickeando aquí: Informe sobre Deuda Pública – FPS – Agosto 2014

Además, puede acceder al informe con datos actualizados al 31 de diciembre de 2013: FPS – Informe sobre Deuda Pública – Septiembre 2014